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7 pasos para distribuir tu living

Sé que la distribución es una de las cosas que más dudas te genera a la hora de pensar tus espacios, en general, y tu living en particular. El miedo a equivocarte con las medidas o la frustración de “no encontrarle la vuelta” son dos de las dificultades que escucho una y otra vez en mis clientas y alumnas.

Por eso preparé este post en el que te voy a detallar un paso a paso para que pienses tu living y puedas evaluar todas las alternativas posibles que tenés para optimizar su funcionalidad y a la vez lograr un ambiente armónico.

Si después de leer el artículo querés profundizar en el tema de la distribución de ambientes, podés descargarte mi masterclass gratuita “7 claves para distribuir bien tus ambientes” o cualquiera de los otros 2 recursos gratuitos que te dejo a continuación.

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Veamos entonces el paso a paso para pensar la distribución de tu living y todas sus alternativas:

1. Medí todo al detalle

No podemos hablar de distribución si no tenés el espacio en medidas reales. Así que a buscar el metro y medir con la mayor precisión posible todo el espacio, incluyendo puertas y ventanas. Cuando midas las puertas (y también si las ventanas son de abrir) no olvides considerar el “barrido” de apertura. Esto es el espacio que necesita esa puerta o ventana para poder abrir sin chocarse con nada.

También es importante considerar desniveles de piso, escaleras, partes bajas de cielorrasos y cualquier otro elemento que pueda estar condicionanado el espacio en alguna de sus dimensiones.

¿Cómo podés dibujarlo?

1. A mano en un papel cuadriculado o milimetrado usando los cuadraditos para trasladar las medidas (4 cuadraditos = 1 metro, por ejemplo, o cualquier otra proporción que te sirva como escala)

2. Usando alguna aplicación tipo Floorplanner o Home by me. Las dos son muy sencillas de aprender y están pensadas para usuarios no especialistas.

Ese dibujo que vos hagas te va a servir como base para analizar todas las alternativas posibles para tu living y te va a permitir calcular bien las medidas, proporciones y distancias entre elementos.

2. Trazá las circulaciones “naturales”

En los espacios siempre hay pasos o caminos por donde pasar de un ambiente es otro es más directo o más “natural”, como me gusta decir a mí. Es muy importante tener presente cuáles esos pasos porque muchas veces hasta te pueden terminar de definir el esquema de distribución de inmediato.

Trazalos en línea punteada para poder visualizar como queda “dividido” o sectorizado el ambiente por esos caminos. No quiere decir que los tengas que respetar a rajatabla pero sí que los vas tener que considerar para obstaculizarlos o desviarlos lo menos posible.

3. Definí los elementos principales

En general hay un elemento que en un living vas a tener sí o sí y es el sillón. Podrán varias sus medidas y tipología pero es muy raro no tener en sillón como pieza principal en un living.

Lo qué sí puede variar es el resto de los elementos principales. Entonces, lo que vas a hacer es definir cuáles van a ser esos 2 elementos protagónicos (y por lo general voluminosos) que van a acompañar al sillón en el armado general del living. Podrá ser una TV, una biblioteca, una chimenea, un escritorio…

Esto va a depender de tus necesidades y deseos. Pero lo que es fundamental es qué pienses muy bien qué querés y qué necesitás y que lo definas. En total que no sean más de 4 elementos centrales.

4. Estudiá las medidas básicas

De los elementos que hayas definido como principales, buscá cuáles son las medidas de referencia: mínimas, máximas y estándar. Esto lo podés preguntando a los proveedores, buscando en catálogos online o buscando en Google.

En general te vas a poder mover dentro de un rango de medidas. Por eso es importante que conozcas cuáles son esos márgenes para poder considerarlos en el punto 5.

5. Pensá alternativas

Con esos 2 ó 3 elementos definidos, vas a pensar todas las opciones posibles de cómo ubicarlos. Que no sean menos de 2 e idealmente 3.

En este punto podés evaluar distintos tipos de sillón, de bibliotecas, de muebles de TV o de cualquier otro elemento que hayas definido como principal para tu armado.

Y un aspecto fundamental en este paso es que consideres la relación que necesitás o querés tener entre esos elementos. Por ejemplo:

¿Cómo preferís que esté la TV en relación al sillón? ¿Bien enfrentado? ¿De costado? ¿En una esquina? ¿Te da lo mismo? Para esto es fundamental que pienses cómo lo usás. Cómo solés mirar la tele, cuántos, son, cómo da el sol, etcétera. Todo lo que puedas analizar te va a ayudar a que aparezcan nuevas ideas y posibilidades.

Lo mismo vale si en de TV fuera una biblioteca, un escritorio, una chimenea o cualquier otro elemento.

Tené muy en cuenta para este punto las circulaciones naturales que marcaste en el punto 2 y también las puertas y ventanas.

Es muy importante que dibujes estas opciones. No las dejes sólo en la cabeza. Verlas en el plano te va ayudar a verificar si tenés alguna desproporción o interferencia con otro elemento.

Y un consejo adicional: no te conformes. Exprimite la cabeza pensando opciones. Hay ambientes en donde es más fácil encontrar alternativas y otros en los que es más complicado. Pero me atrevo a decir que siempre vas a poder pensar como mínimo 2, aunque sea con alguna pequeña variante.

6. Evaluá y elegí

Analizá muy bien las altrenativas que hayas elegido en el punto 5, fijándole en detalle cuáles son las ventajas y desventajas de cada una.

Acá te tengo una noticia: siempre, pero siempre, como en cualquier decisión de la vida, vas a ganar y vas a perder algo. Pero es fundamental que tu elección sea consciente, que sepas qué estás priorizando y por qué te quedás con la opción que te quedás.

Yo sé que este es el punto en donde aparecen las dudas y las incertidumbres pero la clave para tener claridad y seguridad en tu decisión, es que puedas ver qué ganás y qué perdés en cada caso y contrastarlo con tus deseos y necesidades. Esa es tu mejor brújula.

7. Completa y ajustá

Una vez que tenés el planteo general con los elementos principales y más grandes ubicados, empezá a completar con elementos secundarios y con los detalles.

Podrán ser mesas auxiliares, mesas ratonas, alguna poltrona o sillón secundario, lámparas de pie o de mesa, alfombras, consolas, puffs.

Nunca piedas de vista las circulaciones ni las aperturas de puertas y ventanas ni los desniveles.

Es posible que en este punto tengas que ajustar alguna medida o posisción de los elementos principales para terminar de cerrar la distribución completa. Es súper normal que eso pase, de hecho es saludable. Sería raro que no pasara.

Espero haberte ayudado y acá te dejo otra vez los 3 recursos gratuitos que podés descargarte para profundizar en este y otros temas que te van ayudar a convertir tu casa en esa casa WOW que soñás.

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¡Hasta la próxima!